No hace ni dos semanas, que tuve la ocasión de irme de Pintxos por la parte vieja donostiarra con Nuri, Itzi Garaiko, Cintya y Beñat. Total que llegamos al bar de nuestra querida amiga Ángela (así la llamamos los que tenemos confis con ella) y he de decir que fue la guinda a una muy agradable velada. Como siempre Ángela, todo estaba exquisito, espero que volvamos a verte pronto y que tus viñedos sigan ofreciéndonos maravillas iguales al menos para deleite de nuestro paladar.

En la foto: Ángela despidiendonos desde su tasca






















